
Vivimos en una sociedad altamente envejecida en la que Japón y España lideran el listado por esperanza de vida. Además, estos dos países también comparten el envejecimiento demográfico. Cada vez hay menos jóvenes para atender a más mayores. A partir de cierta edad se pierde masa muscular y en muchas ocasiones aparecen las demencias. Ahí es donde intervienen dos de los inventos robóticos que presenta Japón en la Global Robot Expo: el exoesqueleto desarrollado por Hiroshi Kobayashi y el bebé foca Nuka (en Japón Paro) creado por Takanori Shibata.
Ambos podrían ser ejemplos de dos iniciativas del Gobierno nipón: Estrategia de revitalización y Nueva Estrategia Robótica. A pesar de que nos suene totalmente futurista, en el país asiático ya están en marcha. La primera de las iniciativas pretende promover una nueva revolución industrial basada en los robots que podrían asegurar mano de obra en las áreas en las que escasea, aumentar la productividad y con ella los salarios y multiplicar por 20 el mercado robótico en el área de no manufacturas para 2020.

